Existen de muchos tamaños y con distintos objetivos. Cuanta más superficie más fuerza es necesaria para su desplazamiento por el medio. Por lo que las más pequeñas suelen usarse para trabajos más técnicos y las más grandes para aumentar la fuerza y por consiguiente la velocidad y la musculatura.
Lo ideal sería que la pala tenga la forma más parecida posible a la mano pero sobredimensionada. Existen palas con agujeros para que el nadador o nadadora pueda sentir el agua en la palma de su mano. Teóricamente los agujeros aumentan el contacto de la palma con la corriente por lo que el nadador debería sentir más el agua, que con una pala cerrada.
Palas pequeñas (de técnica): de un largo inferior al de la mano pero con un ancho algo superior. Se colocan en la zona alta de los dedos y son de gran utilidad tanto en jóvenes como en consagrados nadadores. También son llamadas palas de braza o mariposa. Ya que al ser más pequeñas facilitan la tracción en mariposa y el recobro acuático en braza. Se suelen utilizar en trabajos de focalización y sensibilización.
Palas pequeñas (de técnica): de un largo inferior al de la mano pero con un ancho algo superior. Se colocan en la zona alta de los dedos y son de gran utilidad tanto en jóvenes como en consagrados nadadores. También son llamadas palas de braza o mariposa. Ya que al ser más pequeñas facilitan la tracción en mariposa y el recobro acuático en braza. Se suelen utilizar en trabajos de focalización y sensibilización.



